Lunes, 07 Agosto 2017 02:04

General Ramírez sale primero en el automovilismo

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Abel y Ayrton Mayer unidos por la misma pasión. Abel y Ayrton Mayer unidos por la misma pasión.

Corredores de autos entrerrianos. Las carreras se han ganado un espacio de reconocimiento en General Ramírez, ya que muchos oriundos del pueblo están arrasando las pistas. En esta ocasión se presentan cuatro pilotos Abel y Ayrton Mayer, Francisco Hernández y Ayrton Londero. Ellos han logrado colocar al automovilismo como tema de agenda corriente en las calles ramirenses y hacen eco en el resto del país. 

 

 

La primer carrera se data el 8 de diciembre de 1906 en Buenos Aires y desde entonces se ha convertido en una pasión para muchos argentinos. Abundantes categorías satisfacen el placer de los fanáticos, algunos prefieren gozarlo por televisión pero otros acuden al lugar donde ocurre la acción. Paraná cuenta con un autódromo, el cual tendrá actividades automovilísticas el 3 de septiembre con la carrera de Fórmula Renault Entrerriana, donde tendrán presencia tres pilotos ramirenses. 

 

PADRE E HIJO, UNA MISMA PASION. Abel Mayer es el papá de Ayrton, quien actualmente está puntero en el campeonato de Fórmula Renault Entrerriana. En cuanto a Abel, está volviendo a las pistas de a poco después de varios años. Ellos dos comparten una pasión por los autos que inició cuando Abel decidió empezar a correr y más tarde se la transmitió a su hijo. 

Abel Mayer actualmente tiene 44 años y empezó a frecuentar las pistas a los 22, admite que “la velocidad siempre me gustó y me atrapó, así que no quería pasar por esta vida sin intentarlo”, aunque “antes era todo muy amateur, muy artesanal, era cuestión de tener algo de idea, de coraje, de armar un auto de carreras sin tener la mínima idea de lo que era”.

Abel habla de los autos como pocos, les dedica mucho trabajo y tiempo, siempre preparó sus propios autos, y actualmente también prepara los de su hijo. Cuando intenta definir lo que le produce subirse a un auto se queda pensativo por un rato y luego dice “yo siento que la pasión que tengo por esto me da libertad, me siento pleno corriendo un auto de carrera, siempre y cuando los prepare yo mismo”. El auto de Fórmula Renault que usa Ayrton es un Mársico que se fabricó en Concepción del Uruguay y lo corría Próspero Bonelli, Abel puso en condiciones un auto de hace 50 años, le dio unos toques de modernidad y admite que está funcionando a un nivel increíble “incluso al Berta que es un verdadero auto de carreras le cuesta seguirlo en pista”. Cuenta además con dos Berta –también preparados por el -uno de ellos es el que pondría al piloto de 44 años otra vez en las pistas luego de algunos años-.

 

EL LEGADO. Ayrton tiene 20 años y empezó a correr a los 12 influenciado por su padre “desde que tengo conocimiento siempre tuve un gran fanatismo gracias a mi viejo, para mí era como un ídolo y siempre quise tratar de igualarlo y ser como el, desde ahí empezó toda la enfermedad que tengo con los autos y la pasión que tengo de correr”. El joven piloto siguió los pasos de su padre y admite que “disfruto que él me vea correr, yo creo que si él no me prepararía los autos, el motor, el chasis y me atendería, no tendría sentido correr, porque yo cuando me subo a un auto de carreras lo único que me interesa es demostrarle a él que puedo ganar”. Y durante los años que participó en competencias lo demostró muy bien ya que obtuvo títulos en todas las categorías de las que participó: en karting ganó carreras, series y obtuvo records por vueltas rápidas; con el Fiat 600 corrió dos temporadas, en una salió subcampeón y en la siguiente se llevó el campeonato; en Fórmula Renault Entrerriana obtuvo un subcampeonato y actualmente sigue en esa categoría donde se mantiene puntero con una diferencia amplia del segundo puesto.

Todo piloto debe tener alguna carrera que lo marcó de por vida, en el caso de Ayrton cuenta muy detalladamente ese momento de su vida “fue una carrera en 2014 en el coronación de esa temporada. Yo largaba en la primera posición y ese día el Fiat 600 volaba, era una cosa abismal, lo que aceleraba y lo que doblaba. Yo estaba muy concentrado porque sabía que era a matar o morir, sabía que tenía que dejar todo en la pista. Cuando largamos me desconcentro y largo mal y así me pasaron dos autos, las esperanzas de pelear el campeonato hasta lo último se me diluían. Quedé tercero, empecé a acelerar el auto, no se podía pasar, el circuito estaba muy complicado. Cuando se hizo la mitad de la carrera más o menos, logré ponerme segundo pero faltaban cuatro o cinco vueltas para terminar. Seguí soldado atrás al auto que iba primero y empecé a tantear donde yo creía que el auto de él andaba menos y descubrí que era un curvón que se hacía a máxima velocidad. Me di cuenta que esa era su debilidad y que mi auto estaba mucho más firme en ese sector. Era la última vuelta y en la recta principal ya podía ver los fuegos artificiales y las banderas, que el otro ya salía campeón, pero sabía que tenía la oportunidad en el último curvón antes de llegar a la meta. Creo que no pasaban 10 cm entre la cola del auto y mi trompa, y veníamos muy soldados, antes de entrar al curvón, le dejo una distancia de 5 o 10 metros y con la distancia que le deje pude acelerar más el auto, meterme por adentro en ese curvón y ganar la primer posición. Hice la famosa maniobra que se conoce como tijera. Ver la cara de todo el público que había, de todos mis boxes, todos los que me acompañaban cuando terminé ganando esa carrera fue increíble, fue una sensación extraordinaria, te juro que llegué a parque cerrado y creo que me saludaron alrededor de 100 personas, nadie pudo creer esa maniobra que hice, la verdad que fue un maniobrón y nunca más pude hacer una maniobra de semejante calidad”. Es interesante escucharlo de sus palabras, pues asocia la felicidad con ese día. En sus casi 100 carreras sigue destacando esta como la mejor que ha tenido hasta el momento.  

 

En los karting

Francisco Hernández tiene 20 años y actualmente está corriendo en Top Race Junior. Sus inicios se remontan a cuando tenía 6 años y le regalaron un karting “ese fue puntapié inicial en todo este mundo”. Tuvo la oportunidad de participar en torneos provinciales, regionales, nacionales e internacionales. 

Comenzó en karting provincial, donde fue aprendiendo y ganando confianza, participó de competencias en Buenos Aires y a los ocho debutó en su primer campeonato nacional. En 2005 participó de los panamericanos por primera vez y más adelante en 2014 fue parte  del sudamericano en Buenos Aires, carrera que define como la mejor que ha tenido “fue la última carrera más especial por la circunstancia que se afrontó, correr en un evento así contra todas las marcas italianas y oficiales con un auto hecho acá en Buenos Aires, con un karting completamente nacional y poder tener la posibilidad de pelearlo hasta la última vuelta fue emocionante”. Aun así el joven piloto de karting reconoce que todas las carreras son especiales para él, porque siempre entra con la idea de ganar y dar lo mejor de sí mismo. 

Obtuvo dos campeonatos Rótax que lo llevaron a ser parte de dos mundiales. Con 20 años ganó campeonatos provinciales en la categoría escuela, un campeonato bonaerense, un panamericano, un subcampeonato argentino (el cual perdió por un punto con dos fechas menos), y los Rótax mencionados anteriormente. Pero a pesar de los títulos tiene una visión interesante sobre lo que es ganar una carrera, tal vez algunos lo definan como suerte, pero para él hay algo más que solo eso “tiene que ver mucho lo que uno siente, lo que uno mismo genera con todo esto y la buena tarea que uno haga, después igualmente para conseguir un resultado y ganar, para mí es un conjunto de cosas que se tienen que dar. Puede que haya una cuota de suerte, pero creo que hay que buscarla”. 

 

Ayrton Londero x 1000

El piloto que se desempeña en TC Mouras tiene 19 años y el domingo pasado se enfrentó a un desafío: los 1000 kilómetros. Según el corredor es una carrera atípica a la que no están acostumbrados los argentinos, ya que son seis o siete horas dentro de la pista y eso conlleva una preparación física y mental intensa. Los pilotos terminan agotados en todos los sentidos, pues son largas horas de concentración. 

Ayrton Londero comenzó a correr a los 12 años, se alejó del ámbito por un tiempo, pero a los 14 regresó para incursionarse del todo en el automovilismo. Al igual que la mayoría, empezó a formar parte de la pasión por correr gracias a su familia, su papá también corría y era usual para el asistir a este tipo de eventos. 

Pasó por la categoría de karting a nivel provincial –donde obtuvo un título-, nacional e internacional, luego se subió a un Fiat 600, para llegar a lo que hace actualmente en el TC Moura. Dice que sus mejores carreras y las que más recuerda son su primer victoria en el automovilismo cuando manejaba karting y luego la primera en categoría de auto con techo. 

A pesar de la velocidad que representa correr carreras, el piloto de TC Mouras asegura que “cuando estoy arriba del auto intento estar tranquilo, y cuidar un poco el auto y poder tirar todo al final de la carrera que es cuando se define”.

Todo piloto tiene a su equipo que lo acompaña, y Ayrton Londero no quiere dejar pasar la oportunidad para recordar a todos los que lo apoyan y apoyaron desde el principio su familia, su novia, su motorista, su equipo de competición, y todos sus patrocinadores. 

 

Reflexiones finales 

Como está aclarado en el principio, Abel Mayer es un maestro cuando se trata de autos y no deja pasar la oportunidad para mencionar que “hoy por hoy el automovilismo está pasando por una crisis por cuestiones de costo y hay una costumbre de querer correr, de querer alquilar, entonces el auto artesanal que se fabrica en los talleres ya prácticamente esta extinto, la gente ya no quiere trabajar en esto y cuesta incentivarla. La idea sería volver un poco a aquellos años donde cada uno se preparaba porque va a llegar un momento en que lo costos de los autos son tan elevados que no va a poder correr nadie”. La palabra maestro está bien usada, ya que dice “en la medida que yo puedo les doy una mano a los chicos que quieren empezar, les digo como armar un motor o un chasis y les doy un asesoramiento base para que arranquen, les sirvo de guía un poquito para que puedan armarse su propio auto, y ahí los costos caen mucho y uno puede ir y divertirse con lo que uno prepara”. 

El automovilismo se ganó un lugar importante en la agenda deportiva mediática y aquellos que quieran subirse a un auto deben saber que hay formas de conseguirlo. Francisco Hernández deja sus palabras al respecto “animo a todas las personas a luchar por su sueño, a que lo sigan haciendo y creo que más allá de las imposibilidades, hay cosas que pueden llegar a ser posibles y las tenemos que buscar, levantarnos todos los días haciendo foco en eso. Hay cosas que ya sabemos que son inalcanzables pero dentro de lo real creo que nos tenemos que animar a salir y a remarla, sino nadie lo va a hacer por nosotros”.

 

Ayrton Londero levanta la Copa. 

Francisco Hernández campeón Copa Rotax y clasificación al Mundial Rotax de España. 

Ayrton Londero presente en el TC el fin de semana último. Debut junto a Joel Gassman (Crespo) y Emanuel Moriatis. 

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Luisina Desio

Especial ABZ

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